Quienes somos

 

El Grupo Scout Pinar 958 es una asociación perteneciente a ASDE – EdM (Exploradores de Madrid), que lleva en activo desde el año 1977.

Nos reunimos habitualmente los sábados de 17:00 a 19:00 en un lugar al que llamamos «La soci». Esta está situada en C/Cuevas de Almanzora Nº46, 28033 Madrid.

Con 40 años de vida, el grupo ha ido evolucionando hasta lo que somos ahora, contando con más de 100 miembros, entre educandos (niñas y niños de entre 6 y 18 años) y monitores (o kraales).

Para un mejor funcionamiento, el grupo se divide en cinco ramas. Cada uno de ellos cuenta con objetivos diferentes adecuados a su edad e inquietudes.

Seguramente os preguntéis por nuestra historia, por cómo hemos llegado hasta aquí. Pues bien, manos a la obra:

El Grupo Scout Pinar, anteriormente Santa María del Pinar nació en 1977, fue fundado por el Padre Emilio que más tarde llevaría la parroquia de Santa María del Pinar en el barrio de Pinar de Chamartín.

En 1987 el Grupo cumplía 10 años ya, y seguramente sería uno de los momentos más fuertes de nuestra historia, alcanzo los 100 chavales dentro de sus filas.

En 1990, la historia del Grupo sufre un vuelco; nuestros vecinos, el Grupo Scout Kilimanjaro, está a punto de desaparecer por diversos motivos. Es entonces cuando el Santa María del Pinar acoge gustosamente a los Lobatos y los Rangers que quedaban del Kilimanjaro, y el Grupo pasa a llamarse Pinar.

Desde entonces, han pasado gran cantidad de cosas en el Grupo…sin ir más lejos, allá por 1998 un incendio en la Parroquia arrasó con parte de nuestro material. Después las obras llegaron a nuestros locales, pudiendo disfrutarlos durante los siguientes seis años.

Desde hacía ya un tiempo el número de niños en el grupo variaba cada curso, y se empezaba a notar que los scouts ya no estaban tan “de moda”. A pesar de ello, celebramos nuestro 25º aniversario, alegres con lo que hasta ahora se había conseguido.

En 2004 el cura D. Manuel, nos invitó a marcharnos de la casa que durante 27 años nos había visto crecer. Los pocos que quedábamos en el grupo nos reuníamos cada sábado en el parque, hasta que un buen día la Asociación de Vecinos de Manoteras nos recibió con los brazos abiertos. Y desde entonces allí realizamos nuestras actividades creciendo poco a poco con nuestros nuevos vecinos del barrio de Manoteras.